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Comentario al Evangelio Joven del 16 de noviembre de 2025, XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario ciclo C
Autor: Joaquín Garre sscc
Lectura del santo evangelio según san Lucas (21,5-19):
En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo:
«Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida».
Ellos le preguntaron:
«Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?».
Él dijo:
«Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy”, o bien: “Está llegando el tiempo”; no vayáis tras ellos.
Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico.
Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida».
Entonces les decía:
«Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambres y pestes.
Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo.
Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio.
Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.
Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre.
Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».
Fe en medio del caos
¡Uf! leo el Evangelio del domingo, semana 33ª del Tiempo Ordinario, precisamente cuando la Iglesia celebra la Jornada Mundial de los Pobres y me digo: ¿Se apuntarán los jóvenes a seguir a Jesús después de leer este párrafo?
Por fortuna, me he contestado muchas veces, “nadie muere por un muerto”. Nadie ha dado su vida por Nelson Mandela (a pesar de lo majo que era), o por otros personajes que han sido claves en la historia reciente, y, menos aún, por personajes de la historia antigua. Solamente por Cristo, cada día, hay gente que sigue ofreciendo su vida por amor.
Por eso, releo este evangelio sabiendo que los jóvenes no se asustarán. Sobre todo, porque ya conocemos bien al Señor Jesús y nos tranquiliza con su: “Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvareis vuestras almas”.
Ante la visión apocalíptica que estamos viviendo, especialmente, el gran peligro en el que nos está metiendo la guerra de Ucrania, escucho confiado la voz de mi Señor: “no tengáis pánico”, os perseguirán y os pondrán a prueba, tal vez os volverán la espalda en las universidades… Pero “Yo he vencido al Mundo”. Con eso me quedo.