Premio Jacinto Calvo

Silvia Melero, redactora de la revista 21, recibe el Premio Jacinto Calvo a los valores solidarios y el compromiso social, por un reportaje sobre la esclavitud infantil publicado en la revista 21.

El reportaje ‘Benín, esclavitud ayer y hoy’ contextualiza un complejo tema en su entorno social, cultural y económico para explicar por qué el trabajo infantil sigue existiendo hoy. La Fundación Jacinto Calvo convoca el premio de periodismo para fomentar los valores democráticos y solidarios.

Silvia Melero Abascal, ganadora del Premio de Periodismo de la Fundación Jacinto Calvo a los valores democráticos y al compromiso social, explicó durante la entrega del premio en Lugo que el objetivo de su reportaje fue contextualizar un tema tan complejo, como la explotación laboral infantil, enmarcándolo dentro del entorno social, económico y cultural en el que tiene lugar, para entender por qué se sigue dando en la actualidad. La premiada hizo hincapié y agradeció la calidad humana de los presentes, en la entrega del galardón, ‘calidad que arropa mucho y sirve para equilibrar los nervios’. La periodista madrileña expresó una alegría inmensa, sobre todo por el significado del premio, aseguró que estaba encantada con la ciudad y agradeció el trabajo de la Fundación, con la que se siente identificada, por los valores por los que lucha.

‘A veces estas cosas nos parecen que están muy lejos: África, Benín… ¿donde está eso?, -cuestionó-, pero en realidad están muy conectadas con lo que hacemos en los países ‘ricos’. Como ciudadanos tomamos decisiones que tienen consecuencias, en el día a día, y tenemos mucho poder de cambio con nuestras acciones, desde cómo nos informamos, hasta qué valores transmitimos, cómo educamos, qué productos consumimos, hasta qué organizaciones apoyamos. Tuve la suerte, por mi trabajo, de viajar por África y Latinoamérica donde he podido ver el trabajo de muchas organizaciones y fundaciones que están cambiando la realidad. Constato siempre que hay mucha gente buena en el mundo haciendo cosas extraordinarias y dignificando la vida de otras muchas personas. Creo que merecen nuestro apoyo’, aseguró.

Melero aprovechó su intervención para reivindicar la profesión. ‘Es verdad que corren malos tiempos para todo, también para el periodismo. La crisis ha empeorado la ya lamentable situación de precariedad laboral en los medios de comunicación, y eso afecta directamente a la calidad del trabajo que hacemos; pero me gustaría decir que hay muchos periodistas en redacciones de medios grandes y pequeños haciendo su trabajo de forma honesta, desde el silencio, sin estar en primera fila; pero dando voz a los que no la tienen y denunciando muchas injusticias sociales. Contribuyen así, como un agente más de la sociedad, ni mejor ni peor, uno más, a construir un mundo un poquito más amable para todos’, dijo.

‘Yo no estoy del lado de la desesperanza, ni del catastrofismo, como no lo estaba Jacinto Calvo, por lo que he podido leer estos días sobre su vida y su compromiso político y social. Y no lo estoy porque he comprobado en sitios como Benín que hay cosas que sí se pueden cambiar, así que no me queda más remedio que subirme al tren de toda esa buena gente que mueve el mundo en otra dirección’, afirmó.

Miguel Vázquez Calvo, encargado de inaugurar el evento, dio un ‘agarimoso’ agradecimiento a todos los participantes del concurso, al jurado y, especialmente, a la premiada. El presidente de la Fundación Jacinto Calvo alabó la labor de esta joven, de 34 años, ‘por contribuir a denunciar esta situación y aportar su ‘grano de arena’ para salvar a estos niños que sufren continuos abusos y una explotación por parte, en la mayor parte de los casos, en su propio entorno familiar’. Recordó que ‘este premio hace un reconocimiento y una potenciación de los valores de la solidaridad, en la defensa de los valores democráticos y en la sensibilización de los diferentes sectores de la sociedad, respecto de las necesidades y demandas de los colectivos sociales más vulnerables’. Así mismo, recordó que esta entidad lucense ‘tiene vocación de promover, impulsar y canalizar las iniciativas que contribuyan al desarrollo político y social y al progreso económico y cultural de la provincia de Lugo, fomentando y desarrollando el pensamiento socialista, para alcanzar una sociedad más evolucionada, justa, solidaria, igualitaria, democrática, participativa y respetuosa’.

El subdelegado del Gobierno del Estado en Lugo, José Vázquez Portomeñe, encargado de entregarle el galardón a la periodista madrileña, analizó el articulo de la galardonada citando una frase en latín de Plinio el Viejo ‘optimum non nasci -o mellor e non nacer-, por cavilar en 3 millones de esclavos salidos de Benin en comercio ilegal de seres humanos gestionados por los dirigentes del país o maquinando en la brutal explotación de la infancia que afecta, aun hoy, a 300.000 niños y niñas, pero el articulo de Silvia no generaliza, -señaló-, afina y afina bien, su objetivo no es el pesimismo decepcionado, como dijo Marco Porcio Catón rem tene, verba sequentur -cuando dominas la materia, las palabras vienen solas-. El articulo esmalta la realidad de una sociedad viva, las personas que sienten y sufren; refleja un pasado vergonzante y un presente inquietante, ambos limitativos, junto con un futuro de esperanza y de compromiso. El escrito se encuadra en una línea de combate literaria a favor de un cambio por la cultura; una de las vías más efectivas para transformar la sociedad y para alcanzar un futuro mejor, un futuro que haga realidad los deseos de la Juvenal nemo malus felix -que ningún malvado sea feliz-‘.

Portomeñe destacó ‘la profesionalidad teñida de democracia, tolerancia y sensibilidad social por un futuro mejor’ de la periodista. ‘La excelencia no pasa desapercibida, siempre tiene autor, en este caso Silvia Melero, una periodista de prestigio’.

Habló, además, de la obra, entregada también a Melero, junto con el premio de 1.500€; una escultura de Eduardo Varela Fernández, elaborada en arcilla y fundida en bronce en forma de caballo desbocado, que manifiesta una rebeldía para salir a flote, y que refleja dos ideas ‘que ningún malvado sea feliz’ en lo que atañe a las verdades que nos cuenta Silvia Melero: ‘nadie está libre de culpa’. Un objetivo común entre ambas obras: ¡Hay esperanza!’.

El alcalde de Lugo, José López Orozco, que participó también en el evento, alabó a la Fundación por cumplir los deseos y por continuar con el trabajo de Jacinto Calvo. ‘El socialismo tiene que preocuparse fundamentalmente de los demás y lograr que todos los hombres y mujeres, independientemente de donde vivamos, seamos iguales; que tengamos las mismas oportunidades en la vida. Jacinto Calvo creía en ese compromiso de las personas que trabajan y luchan, a través de la solidaridad, por conseguir dichos objetivos de igualdad y justicia’. En este sentido alabó el articulo de la premiada que ‘refleja ese ejemplo de solidaridad de aquellas personas que por nada se dedican a los demás. A través de su artículo hace que aquellos que menos tienen puedan tener una oportunidad, a pesar de esas circunstancias tan difíciles en las que viven; y nos hace ver que hay situaciones que reclaman ese trabajo, su trabajo, y la solidaridad’.

En esta cita, en la capital lucense, estuvo presente también la presidenta de la Asociación de Periodistas de Lugo, Sabela Corbelle, quien con su charla sobre ‘O periodismo, un compromiso social’ afirmó que ‘todos, cada uno en su medida, podemos hacer y poner en practica la solidaridad, empatía y defensa de una sociedad más igualitaria y justa; pese a parecer, estos, los ideales sacados de un programa político, pueden aplicarse a distintos ámbitos profesionales’. Habló del compromiso de un profesor en una aula, o de un médico, en el ámbito periodístico aseguró ‘somos la correa de transmisión del mensaje entre la sociedad y el poder, con lo que el compromiso social es innato a la profesión; pero a la hora de llevarlo á práctica hay que saltar obstáculos como la manipulación, o como el ejercerlo sin el respaldo de las fuentes y salvaguardar la objetividad’.

Corbelle reparó en que ‘el compromiso social es visto, muchas veces, como un interés personal del periodista o de los medios de comunicación en airear asuntos que a nadie interesarían. Informar sin información, o con información hipotecada, donde no se pueden revelar las fuentes, hace muy difícil ejercer ese compromiso y resulta, así, complicado ver esa función en nuestras informaciones diarias; pero son aquellas pequeñas cosas que están cerca nuestra, pero que no por eso están exentas de intereses social, las que cumplen dicho fin. Silvia Melero fue más allá, cruzó fronteras y subió a un avión para reflejar la triste realidad de estos niños que comparten el mismo planeta donde otros compramos y tiramos sin pensar, generalmente, en quien hece o fabrica los productos y si su compromiso social está fuera de duda, ella trajo a España su visión de Benin y de estos niños y abrió los ojos y la mente a muchos lectores, seguramente que para ella esa ha sido su mejor recompensa, la de hacer ver en España lo que pasa fuera de aquí. Los que nos quedamos aquí con nuestras pequeñas historias cotidianas también tenemos otros retos por delante, non tan ambiciosos, quizá, pero no por eso menos importantes, no muy lejos, a nuestro lado, hay alguien que puede contar una historia, una historia de vida; hay temas que denunciar públicamente; hay cuestiones que permiten, también, abrir los ojos y la mente a los lectores o consumidores’.

Información de la Fundación Jacinto Calvo

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Fundación Jacinto Calvo


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