«Madres creyentes»

Comentario al Evangelio del cuarto Domingo de Adviento a cargo de Miguel Díaz Sada ss.cc.

María e Isabel nos señalan el camino que lleva a Belén. En el Año de la Fe, nadie mejor que ellas – en estado de buena esperanza – para iluminar el camino de nuestra generación de creyentes que se prepara a la fiesta inmediata de la Navidad.

María ha dado un Sí incondicional y para siempre al anuncio del Ángel, a la inspiración de Dios: “aquí me tienes, Señor”.

“Una primera reflexión”: Cuando uno es capaz de dar un Sí tan definitivo y arriesgado al Señor, puede estar seguro de que Dios hará maravillas en su vida. Claro que no es fácil. María nos dice que vale la pena. Volvamos a la escena del encuentro y del “saludo” de las dos futuras madres. María, que ya se sabe madre, se ha enterado de que también su prima va a ser madre. A toda prisa se pone en camino. Hay que compartir las buenas noticias. Quiere acompañarla y ayudarla.

“Alégrate, María”, le había dicho el ángel. Tal es la alegría que lleva en su corazón que cuando saluda a Isabel, el niño salta de alegría. Es el encuentro de dos madres creyentes que esperan el nacimiento de sus hijos como la mejor bendición de Dios. La vida les sonríe y sonríen a la vida. Dios les acompaña. Las señales son muy sencillas y humildes.

“Dichosa tú que has creído; todo lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”. ¿Qué le ha prometido el Señor? Ser madre. Ser madre de un niño que se llamará “Emmanuel”, Dios-con-nosotros. Ser “madre” de quien cumplirá todas las promesas: “llegará un día en que los hombres ya no se adiestrarán para la guerra… en que todos conocerán y tendrán experiencia de Dios… en que Dios enjugará las lágrimas de todos los ojos … en que Dios preparará un festín universal”.

María se fio de Dios y de sus promesas. ¡Era creyente! No sabía ni cómo ni cuándo; pero su corazón le decía que cuando su niño naciera, todos los pueblos serían bendecidos. ¡Nosotros somos testigos!

María e Isabel acarician el fruto de sus entrañas y el fruto de su fe en el Dios de la Vida y de la historia.

¡Feliz Navidad en el Año de la Fe!

Avatar
Redacción


Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies