«Gigas en Adviento»

Columna «Sillita baja», de Dolores Aleixandre rscj en la revista 21 del mes de agosto.

Ahora todo es interactivo (respondón decíamos antes…) y por eso, todo tingladillo, texto o noticia que se precie, tiene que incluir al final unos cuadritos en los que el lector pueda decir si le gusta o no le gusta lo leído e informar inmediatamente de ello a sus amigos, que estaban seguramente inquietos e insomnes hasta saberlo.

Jamás he rellenado ninguno de esos cuadritos y he evitado sistemáticamente notificar su contenido a mis amigos, agradeciendo igualmente que ellos se abstengan de hacerlo. Pero me fastidia que, justo ahí donde querría dar mi opinión, no me dejen. Un ejemplo: en la publicidad de una compañía de telefonía móvil anuncian con alborozo y de manera procesual para crear climax, la llegada de 4 Gigas. Dada mi cortedad en estos campos (a duras penas sé lo que es la memoria RAM…), no me siento autorizada a opinar sobre la trascendencia de esa llegada, al parecer gigantesca como su mismo nombre indica. Pero me fastidia no poder decir algo sobre el imperativo categórico con el que concluye el anuncio: “Impulsa velocidad a tu vida”.

¿Dónde puedo protestar diciendo que no es precisamente velocidad lo que quiero impulsar a mi vida? ¿A quién tengo que acudir para explicarle que lo que busco es serenidad, pausa, sosiego y ritmo lento? ¿Cómo informar en tiempo real a mis amigos de la conveniencia de intercambiar experiencias sobre esto y animarles a la resistencia pasiva ante el avasallamiento de las prisas?

Si alguien sabe dónde puedo encontrar alguno de esos dichosos cuadritos que me permita expresarme, no dude ponerse en contacto conmigo. Muchas gracias.

Avatar
Redacción


Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies