Entrevista a Jorge García Fernández de Arellano

La alegría de la entrega, cómo explicar la llamada vocacional o los sueños de un novicio, nos los ha respondido con corazón y humor nuestro hermano Jorge, natural de Madrid. Además, nos hace varias recomendaciones de lo más variadas y sugerentes. Sin duda, otro regalo de entrevista que nos viene de nuestra casa de noviciado en la sevillana Parroquia de San Marcos.

“En mi entrega a Dios encuentro la motivación y la fuerza para entregarme”

1. ¿Qué hace un chico cómo tú en el noviciado?

(Risas). ¿Un chico como yo? En mis últimos años de colegio, fui a una pascua que hacen las hermanas en Salamanca, en la que pasó algo extraño: sentí que Dios se me presentaba de una forma cercana, con cariño, con cuidado. Un amor grande que se me regalaba y que se llamaba Dios. A partir de ahí, ha ido creciendo y madurando esa relación con Dios, hasta llegar al día de hoy, en este año de noviciado, en el que estoy viendo si esta forma de vida (la religiosa) “es para mí” (y entre Dios y yo, lo vamos viendo…).

2. Si un joven te pregunta en qué consiste el noviciado, ¿cómo se lo explicarías?

¡Vaya preguntitas…! Le diría que para mí está siendo un tiempo muy bueno en el que discernir si esta es la vocación a la que estoy llamado.

Y para explicar eso mejor (que entiendo que con lo dicho os quedéis igual), me gusta utilizar la expresión de “encajar las piezas del puzle”, ya que eso está siendo, ir viendo, con mis sueños de vida, cómo encajan con los sueños que Dios tiene para mí, que cosas he de cambiar, y en esta misma dinámica, ir viendo si encajan o no.

Y por eso este año se ofrece con poca carga de estudio, de actividad, etc., para poder tener el espacio de pararme con mi Dios, ¡y ver qué hacemos conmigo!

3. ¿Cómo conociste a la Congregación de los Sagrados Corazones?

Bueno, yo soy antiguo alumno de un colegio de la Congregación; el colegio “Paraíso” que es de las hermanas. Cuando estaba en 1º de bachillerato, se me ofreció participar en una pascua en Salamanca. Aquellos días fueron diferentes. Yo iba con la intención de salir de fiesta, y ya que estaba en otra ciudad, pues visitarla, pero poco más. Cuando llegamos hicimos una primera dinámica que era con imágenes: decir cómo venía yo de Madrid (cómo estaba…) y qué esperaba sacar en claro de esos días. Aquello ya me descolocó, y decidí ver qué me ofrecía por ahí… Y descubrí nada menos que ¡un Dios!, uno que se hace hombre y decide dar su vida por amor… por amor a mí.

Y desde esa experiencia quise vincularme más a todas esas “cosas de Dios”. Y así, a través de las hermanas empecé también a hablar con los hermanos de la Congregación.

4. Si en twiter tuvieras que explicar qué es la vocación en 140 caracteres, ¿qué pondrías?

Buff… ¡Estamos hoy con las preguntas fáciles!

Diría que, aunque suene a tópico, la vocación es la contestación a una llamada primera, que viene de fuera. Como cuando ves una película, o escuchas una canción, que al resto les parece normalita pero a ti te encanta, te “toca” de manera especial, incluso te obsesiona, y de tanto verla o escucharla la haces “tuya”. Pues es eso, pero a lo grande, es experimentar que, “aquello” hacia lo que hay vocación, Dios lo guardaba para ti. Es, como decía antes, que las piezas del puzle encajen. Y por supuesto la vocación requiere “querer” por parte de nosotros. Dios no hace “a pesar” de nosotros, sino “con” nosotros.

5. ¿Qué es lo que más te ha motivado a entrar en la Congregación? ¿A hacer este proceso de discernimiento de la vocación?

Pues podría decir que desde el principio Dios ha sido el centro, pero en realidad han sido muchas personas, que con sus formas de vivir me transmitían “algo diferente”. Personas que viviendo de forma “alternativa” a la mayoría de la sociedad, me enseñaban que merecía la pena vivir entregándose a los demás. Pero poco a poco fui viendo que detrás de esa entrega, la motivación que les llevaba a vivir así era diferente a lo conocido hasta ahora, era inagotable, era Dios.

Y de esta experiencia nació mi vocación. De saber que en mi entrega a Dios encuentro la motivación y la fuerza para entregarme, y es esta experiencia la que me hace feliz.

6. Y esto del voto de castidad, pobreza y obediencia, ¿cómo tratas de vivirlo?

Entiendo que para la gente sea difícil de entender, cómo se escoge libremente vivir en castidad pobreza y obediencia, ya que para mí también lo es; pero una vez más las cosas vividas desde Dios (y sin quitarle por ello ni una pizca de sentido común) adquieren un significado nuevo.

Aun así intentaré explicarlo desde mi experiencia. Considero que es un voto (dividido en tres concreciones: castidad pobreza y obediencia) que supone una forma de amar a las personas, es decir, que al hacerme casto, decido que mi entrega es únicamente a Jesús y, por consiguiente, a todos los que me rodeen allá donde esté (la comunidad, la casa). Igual pasa con la pobreza, ya que parte de la experiencia primera de que mi “bien” más preciado es Dios, por lo que todo aquello que me quite o distraiga de Él (no solo cosas materiales, sino actitudes o formas de vivir), no lo deseo. Por último la obediencia, aunque se concreta en obediencia al superior, Superior Provincial y Superior General, va mucho más allá; requiere de un discernimiento continuo de la voluntad de Dios, preguntándome, como hacía Jesús, qué quiere de mí Dios en cada momento de la vida.

7. ¿Cuáles son los sueños que te gustaría que se vieran realizados cuando hayas profesado en la Congregación?

La verdad es que pienso poco en “lo que viene después de la profesión”. Ya que tengo bastante con pensar y vivir lo de ahora.

Pero si me paro a pensar en el futuro, sueño con un religioso (yo y mis hermanos/as) que viva cada día más desde Dios, y que eso le haga amar profundamente a sus hermanos, y otras mil cosas que, como dijo alguien muy sabio, “se os darán por añadidura”.

8. ¿En qué consiste la misión de los Sagrados Corazones?

¿La versión corta?: Contemplar, vivir y anunciar el amor de Dios.

¿La versión larga?: Contemplar, vivir y anunciar el amor de Dios.

(Risas).

En serio, no se me ocurre mejor forma de resumir la misión de la Congregación. Supone contemplar (en la oración y en la vida) el paso de Dios, es entrar en una relación profunda con Él; supone vivir, que mi vida vaya cambiando en torno a Dios, es decir, que me deje hacer por Él “transparentándole” no por méritos propios, sino porque mi vida sin Él ya no se entiende. Y por supuesto supone anunciar, es decir, aquello que he visto y que experimento en mí, llevarlo a los otros; pero no como mera propaganda que se desparrama, sino como ese tesoro tan apreciado que habiéndolo descubierto, necesito enseñar y regalar, para que el resto también pueda tenerlo (es como esa película o canción de la que hablábamos antes, que nos gusta tantísimo que queremos que todos sepan de su existencia).

9. ¿Cuáles son los hobbies de un novicio?

Para empezar, para tener hobbies hay que tener tiempo libre, y lo de que en el noviciado hay mucho de eso, ¡es un mito!

Pero es cierto que en ratos libres que tengo o que incorporo en mi horario, me gusta leer, ver la televisión, escuchar música, pasear con la comunidad a media tarde o por la noche y hablar de banalidades… y por qué no, algo de ocio nocturno.

Supongo que no hay hobbies exclusivos de novicios… aunque algo que no hago y echo de menos es un partidito de tenis de vez en cuando, salir a exposiciones, conciertos, museos o alguna excursioncilla típica por ahí. Aún así, ¡no descarto que se lleven a cabo antes de terminar este proceso de noviciado!

10. Recomiéndanos:

– Un libro: Hay uno que me gustó mucho, que se llama “Sin noticias de Gurb” de Eduardo Mendoza, pero para reflexionar en profundidad recomiendo “La sed” de Andrei Guelasimov.

– Una película: para pasar el rato, sin duda “Con faldas y a lo loco” de Billy Wilder; y para reflexionar “También la lluvia” de Icíar Bollaín.

– Una canción: Divertida “Don’t you just know it” de Huey “Piano” Smith; y para pensar “Llegaremos a tiempo” de Rosana.

– Un plato: Sin duda, “Pollo al curry”.

– Un deporte: Tenis.

– Una oración:

En tu desnudez

te sentirás solo, sin testigos.

Te encontrarás aislado, sin puentes.

Te abrumará el silencio, sin palabras.

Te dolerá el olvido, sin aplausos.

Te inquietará la duda, sin respuestas.

Te pesará la carga, sin ayudas.

Te asustará el compromiso, sin seguridades.

Te verás desnudo, sin mentiras.

Y Yo seré tu testigo, tu puente y tu palabra.

Yo seré tu aplauso, tu respuesta y tu apoyo.

Yo seré tu refugio y amaré tu desnudez

y te enseñaré a vivir de verdad.

– Un cuadro: “Los tres músicos” de Picasso

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Fernando Cordero Morales ss.cc.


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