Entrevista a Javier Álvarez-Ossorio ss.cc.

Agradecemos esta entrevista al Superior General en esta semana de su reelección y tras haberse encontrado hace pocas horas con el Papa Benedicto XVI. Estas son algunas respuestas del diálogo que hemos mantenido con él.

“Las verdaderas ruedas en las que se asienta el carro de la Congregación son los Corazones de Jesús y de María”


– ¿Cómo se encuentra nuestro Superior General tras su reelección?

Sorprendentemente tranquilo. Intenté convencer a los hermanos de que eligieran a otro, pero no me han hecho caso.

– ¿Qué mensaje te gustaría dirigirles a los hermanos de la Congregación en estos momentos?

Lo mismo que dije a los capitulares en el momento de la reelección: que los superiores generales somos como “ruedas de recambio” (según decía Rouchouze) con valor secundario y relativo, y que las verdaderas ruedas en las que se asienta el carro de la Congregación son los Corazones de Jesús y de María.

– Desde tu perspectiva privilegiada de conocimiento de la Congregación, ¿cuáles crees que son los principales desafíos a los que se enfrenta en la actualidad nuestra familia religiosa?

Los desafíos sobre los que está reflexionando el Capítulo: la misión apostólica, el servicio que podemos y debemos ofrecer, el sentido de comunidad (local y global), la validez de la Congregación como lugar para profundizar el Evangelio y la experiencia de Dios, la comunión y la ayuda entre todos nosotros, etc.

– San Damián de Molokai, el Beato Eustaquio van Lieshout y los mártires SS.CC. del siglo XX en España son verdaderamente inspiradores para vivir la misión de la Congregación en los límites de la pobreza, la increencia, la reconciliación y la paz. ¿Qué podríamos aplicar de ellos en nuestras presencias por el mundo?

El Capítulo está tomando la imagen de nuestros hermanos santos y beatos como inspiración para invitarnos a ser más osados en esos servicios de “frontera” que has enumerado. Creo que el “icono” de la vida de un hermano puede ser más movilizador que un “slogan”. Como igualmente la vida entera de Jesús es nuestra “Regla” (sus “edades”, todo su recorrido, todo su Evangelio), y no solo una idea que podamos abstraer de su figura. Confío en que esta manera de inspirar (con figuras vitales más que con formulaciones de ideas) ayude a la Congregación en los próximos años.

– Nuestra Congregación afianza cada vez más su rostro internacional, la colaboración e interdependencia entre las diferentes comunidades provinciales. ¿En qué consideras que hemos de crecer en esta dimensión?

Me remito a lo que el Capítulo diga respecto a este tema, que justamente en estos días es objeto de trabajo en vistas a concretar algunas orientaciones en un documento.

– Antes de comenzar el Capítulo acabas de cumplir 50 años. Escribías lo siguiente: “A los 50 podemos desmontar los decorados para que el corazón se nos quede más libre y desnudo”. ¿Más libre y desnudo para servir?

Amar y servir son siempre los objetivos absolutos. Lo de los “decorados” se refiere a cosas que parece que son servicios pero que en realidad tienen mucho de montaje que encadenan nuestras energías y no nos dejan justamente entregarnos con la frescura y libertad a las que aspira el Evangelio. Se requiere mucha fe, mucha bondad y mucha luz interior para saber qué hay que mantener y qué conviene desmontar. Personalmente, me veo muy lejano de esas capacidades.

– Cada mes, nos ofreces una carta. Algún hermano ha dicho en el Capítulo que esa reflexión viene a ser como un “goteo profundo de espiritualidad”. ¿De qué temas crees que es necesario para el futuro decir una palabra como Superior General?

Déjame que consulte esto antes con los consejeros que me dé el Capítulo.

– Nos has comentado en el transcurso del Capítulo que echas de menos estar con los más pobres y necesitados. ¿Qué te aportan aquellos que viven en los límites de la sociedad y de la pobreza?

Las épocas de mi vida en las que he tenido la suerte de estar junto a personas pobres y sufrientes, han sido luminosas y me han hecho mejor. El servicio de autoridad te aleja de esos frentes y hace de tus hermanos de Congregación los primeros destinatarios de tu servicio. Ese giro supone un terremoto vocacional interior que aún ando tratando de digerir. Es una forma mucho más desnuda y exigente de entender la llamada de Dios a ser servidor.

– Ofrécenos tu valoración de la audiencia con el Papa.

Hermoso momento simbólico de comunión de la Congregación con la Iglesia universal. Los fundadores se alegrarían de vernos. Personalmente, además del afecto y respeto que merece el Papa, aprecio sinceramente a Benedicto XVI, que me parece muy valiente y muy “creyente”, capaz de hablar de Jesús de manera profunda, sencilla y luminosa. En general, cada vez valoro a las personas menos por sus ideas y mucho más por la luz interior que desprenden. En este Papa siento esa luz.

Avatar
Fernando Cordero ss.cc.


Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies