Crónica del Curso-Taller para profesores acompañantes

Un año más nuestro colegio de Miranda de Ebro ha abierto sus puertas, durante los días 4, 5 y 6 de julio, a los profesores de todos los colegios que pertenecemos a la Provincia Ibérica de los SS.CC. Han sido días muy intensos en los que además de formarnos para los próximos cursos, también hemos podido compartir experiencias, sentimientos y sueños con muchos compañeros.

Todo empezaba con la lectura, tantas veces oída, del texto de Emaús. Ella es la que engloba todo el encuentro porque, efectivamente, como en la presentación pudimos oír, necesitamos “alas para volar y raíces para volver”. Jesús dotó a sus discípulos de ello y nuestra congregación también nos quiere dar esas alas para actuar, pero sobre todo unas raíces para querer volver cada año.

A lo largo de estos días se nos han presentado nuevas metodologías, no sólo para dar clase a nuestros alumnos, sino también para poder evaluarlos de formas no tradicionales, aunque éstas no se descarten. Todo un mundo lleno de posibilidades que hace que nuestra acción docente nunca pare en su empeño de innovar y de provocar en nuestros alumnos el gusto por seguir aprendiendo.

Educar para lo desconocido se convierte entonces en el gran reto que los profesores tenemos que asumir en este nuevo tipo de enseñanza-aprendizaje. Hemos de dotar a nuestros alumnos de las herramientas necesarias que les posibilite desarrollar capacidades (competencias) a través de un aprendizaje significativo, un aprendizaje que no esté aislado de sus gustos, de sus intereses, del hecho de ser personas.

Y todo ello hay que hacerlo desde el convencimiento más profundo de que la diversidad de alumnos que pueblan nuestras aulas, nos lleva a la diversidad de habilidades y por tanto también a una diversidad de necesidades. De aquí que la enseñanza individualizada, dotada de contenidos diferentes, con distintas enfoques de enseñar y de evaluar sea absolutamente necesaria, si queremos que nuestra labor docente llegue a buen término.

Pero ¿sería posible conseguir este objetivo sin que todos vayamos en la misma dirección? La respuesta es evidente. Todos los que formamos parte del proceso enseñanza-aprendizaje tenemos que subir en el mismo barco y remar en la misma dirección, incluidos los nuevos profesores que cada año inician su andadura en la enseñanza y a nuestro lado. Por esto, parte del curso que acabamos de recibir estaba destinado a la importancia de saber acompañar en los inicios a estos profesores que se incorporan a nuestros colegios, a nuestra filosofía, a nuestro modo de ver y hacer las cosas siempre desde el prisma del corazón.

Veníamos con las expectativas de ser expertos en el acompañamiento de estos profesores que están cargados de ilusiones y de ganas de hacer las cosas bien. Pero nos encontramos con lo que se nos pide es que seamos capaces de observar su proceder de la manera más objetiva posible con el único fin de ayudarles a integrarse en el mismo engranaje al que pertenecemos. El tiempo dirá qué manera es la más acertada para trabajar en ese sentido según nuestra misión, visión y valores.

Ahora, después de las horas compartidas, sólo nos queda que todo lo que hemos aprendido repose en nuestra mente, quizás, a partir de septiembre empiece a dar sus frutos.

Mª Carmen Ibáñez Saavedra

Profesora Virgen de Mirasierra SS.CC.

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Mª Carmen Ibáñez


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