Crónica de la ordenación sacerdotal de Damiano Tonegutti ss.cc.

Y el milagro sucedió a las 12 del mediodía del 25 de noviembre. Las nubes contuvieron la lluvia y el día nos acompañó. La iglesia chiquita del Buen Pastor de San Fernando se agrandó -un milagro aún más grande que el de la lluvia-. Una escena evangélica que bien podría resumir el ambiente de fe en torno a Jesús, Rey de Amor, es la del paralítico en camilla que cuatro portadores hacen que logre entrar por el techo en su presencia a causa del gentío.

‘Os conozco, sois mis amigos’, con estas palabras calurosas comenzaba Mons. Rafael Zornoza la celebración en la Solemnidad de Cristo Rey. El Superior Provincial, Enrique Losada ss.cc., y una treintena de religiosos de los Sagrados Corazones venidos de varios puntos de la Península Ibérica, así como un buen grupo de religiosas de los Sagrados Corazones, entre las que se encontraba Nuria Arias ss.cc., Superiora Provincial, querían ser testigos del acontecimiento de la ordenación sacerdotal de nuestro hermano Damiano Tonegutti ss.cc. Los padres de Damiano, Paolo y Elena, con varios miembros de su familia y su párroco de Padua, Monseñor Carlo, han venido desde Italia para respaldarlo con su cariño y oración. Hace de maestro de ceremonias el P. Rafael Vez, auxiliado por el P. Carlos Ruiz. También hay representación de las Hijas de la Caridad, las religiosas de la Compañía de María y de los Hermanos de la Cruz Blanca en la persona del P. Patera. El P. Alfonso Gutiérrez, arcipreste de la Ciudad, acude en representación del clero diocesano. Y luego muchas personas: de la comunidad parroquial del Buen Pastor –amplia representación de todas las edades y un coro que hizo rezar-, de Madrid, Salamanca, Málaga, Sevilla y Jerez.

Después de las lecturas de la solemnidad de Cristo Rey, el diácono José Manuel Camacho llamó al que iba a ser ordenado presbítero. El ordenando respondió: ‘Presente’. El Superior Provincial solicitó al Obispo la ordenación y expresó la idoneidad del candidato. Por todo ello, dimos gracias a Dios. Comenzó D. Rafael su homilía con un guiño de humor y cercanía, diciendo a la asamblea que ‘como sabéis en el ‘vídeo promocional‘ de la ordenación que ha preparado Damiano intervengo diciendo que ser sacerdote es don y misterio‘. Luego, contextualizó la fiesta de Cristo Rey en el momento histórico en el que surgió en un mundo de grandes convulsiones. ‘El Reinado de Cristo nos abre a la esperanza’, indicó. También hizo referencia a los cinco mártires de los Sagrados Corazones que serán beatificados en Tarragona, junto con otro gran grupo, en octubre de 2013. ‘El anuncio del lugar de la beatificación de los mártires es una antesala muy adecuada para tu ordenación sacerdotal, Damiano. Tú estás llamado a ser testigo como ellos y a dar tu vida como los mártires’. En relación al carisma congregacional el prelado señaló que Cristo Rey es ‘Rey de Amor’. ‘Los Corazones de Jesús y de María nos impulsan a la entrega de la propia vida a Dios y a los hermanos, a los más pobres, al estilo del Padre Damián, que acudió a un lugar donde nadie quería ir’. Concluyó sus palabras pidiendo el cuidado y la bendición de Dios para Damiano.

Tras un silencio, Damiano se colocó delante del altar e hizo sus promesas como elegido al ministerio sacerdotal. Pablo Márquez ss.cc. entonó las letanías y Damiano se postró en el suelo, en señal de poner toda su vida en las manos de Dios y en la compañía de los santos.

Comienza el rito de la ordenación de presbítero con la imposición de manos de los sacerdotes que rodean en círculo el altar, quedando Damiano en el centro. Luego, D. Rafael pronuncia la hermosa plegaria de la Ordenación presbiteral. Miguel y Fernando visten a Damiano con la estola al estilo presbiteral y la casulla. El obispo unge las manos del nuevo sacerdote y le entrega el pan y el vino. ‘Bendigamos al Señor, Dios de toda la creación…’ canta el coro, mientras con emoción el obispo y los sacerdotes abrazan al neopresbítero. A partir de este momento, Damiano se coloca a la derecha del obispo y actúa como concelebrante. D. Rafael y el nuevo sacerdote se encargan de distribuir la comunión a los fieles. El coro canta ‘El Señor es mi Pastor’ y ‘Majestad’. Continúa el ambiente de oración y de alegría.

Antes de impartir la bendición junto a D. Rafael, Damiano expresó con naturalidad y gracia su acción de gracias: ‘Creo que los dones de Dios son tan grandes y abundantes que se pueden descubrir solo poco a poco’. ‘Te doy gracias, Señor, porque eres el Dios de la Vida, el Dios de la Paz y el Dios de la bondad’. Continuó dando gracias en español y en italiano por sus padres y por su amor, por su familia. Por la Congregación de los Sagrados Corazones, por los hermanos y hermanas. Por Miguel Díaz, que ha sido una referencia para él y el hermano con el que más tiempo ha vivido. Ha concluido dando gracias por todas las personas que han contribuido a que todo haya salido tan bien. Dio gracias a D. Rafael, que en ese momento le tendió la mano. Y, por último, a todas las personas del Buen Pastor y de los demás lugares que habían venido a la ordenación.

Finalizada la eucaristía, los asistentes se acercaron a abrazar al nuevo presbítero. Continúa la fiesta en los salones y en el patio de San Damián. Damiano cantó coreado por los jóvenes, que lo mantearon. Realmente está feliz y también los que hemos sido testigos de su ordenación.

Y así, ‘el estudiante de cine en Chicago, cocinero en Lisboa, chocolatero en Barcelona y misionero en Filipinas’ –como comenzaba la entrevista que el día anterior publicaba ‘Diario de Cádiz’- se convierte en cura en La Isla. Demos gracias a Dios.

(El reportaje gráfico es de Carmelo López Muñoz).

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Fernando Cordero Morales ss.cc.


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