Crónica de la ordenación de diácono de Damiano

El sábado, 24 de marzo, tuvo lugar la ordenación de diácono de nuestro hermano Damiano Tonegutti ss.cc., en la Parroquia del Buen Pastor de San Fernando. He aquí la crónica de la celebración, presidida por monseñor Rafael Zornoza Boy, obispo de Cádiz y Ceuta.

“Nos concedes el regalo incluso de aquello que no nos atrevemos a pedir”

¡Qué de tiempo que no llovía en San Fernando! Y llegó la lluvia y el viento, viento de levante, que aturde y enloquece. Pero lluvia y viento se dieron una tregua en su insistencia para recordarnos la brisa del Espíritu que sopla en la vida de aquellos que quieren hacer del Amor de Jesucristo lo más grande de su vida. La parroquia chiquita y de estructura prefabricada se convertía en comunidad de piedras vivas. Tantas piedras y tan vivas que el Buen Pastor quiso quedarse en lugar tan sencillo, una vez más, para entregarse por nosotros hasta el extremo en la Eucaristía.

A partir de las 7 de la tarde, del 24 de marzo, la iglesia fue haciéndose cada vez más pequeña y al mismo tiempo más grande. La gente de la parroquia (niños, jóvenes, adultos…) no quisieron perderse el momento de acompañar a Damiano en su ordenación de diácono. ¡Con cuánto cariño lo han acogido desde que llegara en septiembre a esta nueva aventura del servicio y de la entrega en el día a día! Y luego llegaron Elena y Paolo, los padres de Damiano, con emoción y alegría acompañando incondicionalmente a su hijo. También estaban nuestras hermanas de los Sagrados Corazones, que compartieron sitio junto a los padres del inminente diácono, entre ellas, Nuria Arias ss.cc., la recién estrenada Provincial. Y no podía faltar el calor de los religiosos de los Sagrados Corazones, que rebasaron la veintena, junto a algunos sacerdotes del arciprestazgo de San Fernando. El párroco de San José Artesano, Rafael Vez, ejerce como maestro de ceremonias.

El obispo, monseñor Rafael Zornoza Boy, llegaba de un encuentro de catequistas de la Diócesis y transparentaba su alegría por celebrar este “acontecimiento de amor”, como calificó la ordenación. Era su primera ordenación desde que tomara posesión de la Diócesis de Cádiz y Ceuta. Todo comenzaba con la procesión de entrada en medio del viento que revolvía estolas y mitra, mientras Paco Egea ss.cc. leía la monición de entrada. El canto y la asamblea mostraban el ambiente único de la experiencia religiosa. La oración colecta vehicula lo que Damiano está viviendo y la comunidad con él: “para que nos concedas aun aquello que no nos atrevemos a pedir”. La Palabra es proclamada por Alejandra ss.cc., Paco Fernández y Barby Balladares, personas que comparten la vida en la comunidad, Cáritas, la Pastoral Juvenil y Juego de Niños. José Manuel Camacho, diácono permanente de la Parroquia vecina de Ntra. Sra. de la Oliva, proclamó el Evangelio.

Antes de la homilía, Enrique Losada ss.cc., Superior Provincial, presentó al obispo al candidato. Damiano queda elegido así para el Orden de los diáconos.

“Como los griegos pidieron a Felipe, nosotros también queremos ver a Jesús” resaltó don Rafael en su homilía. Y algunos quieren ver y seguir a Jesús. De ahí que “en la consagración uno se hace solo de Dios”, en clave de amor. “Hace falta gente valiente pero sobre todo amante”, añadió, recordando que “toda nuestra persona, nuestros afectos han de ser para Él”. El Obispo de Cádiz destacó, además, que “el ministerio es un don a la Iglesia y a la Congregación, es un servicio para la comunidad”. Damiano se convierte en sacramento del don de Dios para la comunidad.

Llega el rito de la Ordenación en el que el candidato expresa su disponibilidad para servir y proclamar el Evangelio. “Dios que comenzó en ti la obra buena, él mismo la lleve a feliz término”, deseo hecho oración con el que el obispo culmina el intenso interrogatorio. Contaba Damiano posteriormente que, cuando estaba postrado en el suelo y escuchaba la letanía de los santos, con la que prosigue el rito, y que cantó Pablo Márquez ss.cc., se había sentido acompañado por santa Teresa de Jesús, san Ignacio de Loyola, san Damián y un largo etcétera. La Iglesia del Cielo y la Iglesia peregrina se unen por momentos únicos. Con la imposición de manos y la hermosa Plegaria de Ordenación, Damiano queda constituido diácono. Paolo, padre de Damiano, entrega a José Manuel la estola que impondrá al nuevo servidor de la Iglesia. Finalmente, el obispo entrega el Libro de los Evangelios a Damiano y le abraza con cariño. “Hay momentos que las palabras no alcanzan”, como dice la canción que cantó Raquel Toledo, para expresar la sobreabundancia de lo que hemos recibido. Una sobreabundancia que nos hace confiar en Dios a fondo perdido.

Continúa la eucaristía. La madre de Damiano y Adri Villa acercan el pan y el vino al obispo. Damiano comienza ya a actuar como diácono. Silencio y palabras acompañan la plegaria eucarística. El nuevo diácono nos hace su primera invitación en su ministerio: “Daos fraternalmente la Paz”. Durante la comunión se suceden los cantos y la alegría de una fiesta que se va a prolongar durante hora y media y que, más tarde, se convertirá en otro banquete festivo en los salones parroquiales, donde el compartir hace la fraternidad más palpable.

Damiano expresa su acción de gracias. La gente, antes de empezar, comienza a sonreír. Es un momento esperado. Da gracias a Dios por su vocación, por convertirse en signo de que hay personas que lo dejan todo por Dios. Manifiesta su conmoción porque Dios lo llamé a él. Da gracias por sus padres, por la Iglesia, por los hermanos y hermanas de los Sagrados Corazones, por los que forman la parroquia del Buen Pastor, por tanta gente que ha colaborado en la preparación de la celebración, por el coro…

“Que la alegría de Cristo sea vuestra fuerza. Podéis ir en Paz”. Así despide Damiano la celebración.

¡Qué ambiente tan bonito! Lo decía el obispo cuando se quitaba los ornamentos: “Se nota cuando algo se vive con intensidad y cuando la comunidad lo vive”. Creo que no solo don Rafael se ha ido satisfecho. Esta celebración ha sido un regalo para todos. Damiano ha sido el instrumento para que Dios nos manifieste el don de su Amor, al haber aceptado su elección y su disponibilidad.

Comentando la celebración al final del día, Damiano me decía que él agradece sinceramente la alegría de la gente por un acontecimiento como este. Es muy tarde ya cuando finalizo esta crónica. El pertinaz levante ha cesado por momentos, diríase que la letanía del Amor de Dios se hace de nuevo brisa suave para convertirnos de nuevo, mañana, en don.

Avatar
Fernando Cordero Morales ss.cc.


Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies