Con el Santo Padre

Crónica desde Roma de la Audiencia del Papa Benedicto XVI, en la que ha saludo a la Congregación de los Sagrados Corazones y a sus Superiores Generales, Emperatriz Arrobo ss.cc. y Javier Álvarez-Ossorio. Más información en: http://gcsscc2012esp.wordpress.com/

Benedicto XVI:

“Os acompaño con mi oración para que continuéis vuestro servicio a la Iglesia”

Después del desayuno, los miembros de los Capítulos Generales y diferentes hermanos y hermanas que nos ayudan en estos días, tomamos un par de autobuses que nos llevan a la proximidad de la Plaza de San Pedro. Cerca de las 10.30 h. de la mañana accedemos al Aula Pablo VI, donde va a tener la Audiencia General con Benedicto XVI. A los Superiores Generales, Emperatriz y Javier, los sitúan en las sillas de la primera fila, muy próximo al Santo Padre –como podéis observar en el vídeo de más abajo-. Los hermanos y hermanas estamos justamente detrás, cosa que nos permite divisar a Benedicto XVI con facilidad.

Benedicto XVI dedicó la catequesis de la audiencia general de los miércoles a su reciente viaje apostólico a Líbano. Nadie como él en el mundo habla con tanta fuerza y valentía sobre el diálogo cristianos-musulmanes. “Un viaje muy deseado por mí- dijo- a pesar de las circunstancias difíciles, porque un padre siempre debe estar cerca de sus hijos cuando se encuentran con graves problemas. Me ha movido el sincero deseo de anunciar la paz que el Señor resucitado dio a sus discípulos, con las palabras ‘Mi paz os doy’”.

“Ha sido -prosiguió- un acontecimiento eclesial conmovedor y, al mismo tiempo, una oportunidad providencial para el diálogo vivido en un país complejo, pero emblemático para toda la región, debido a su tradición de convivencia y de laboriosa colaboración entre los diferentes componentes religiosos y sociales. Frente a los sufrimiento y los dramas en esa zona de Oriente Medio, manifesté mi sincera cercanía a las aspiraciones legítimas de esas queridas poblaciones llevándoles un mensaje de aliento y paz. Pienso en particular en el terrible conflicto que atormenta a Siria, provocando, además de miles de muertos, un flujo de refugiados que converge en esa región a la búsqueda desesperada de seguridad y futuro; y tampoco olvido la difícil situación de Iraq. Durante mi visita, las gentes del Líbano y de Oriente Medio – católicos, representantes de las otras Iglesias y comunidades eclesiales y de las diversas comunidades musulmanas – han vivido con entusiasmo y en un ambiente distendido y constructivo, una valiosa experiencia de respeto mutuo, de comprensión y de fraternidad, que constituye un signo de esperanza para toda la humanidad. Pero, sobre todo, ha sido el encuentro con los miles de fieles católicos del Líbano y el Oriente Medio, lo que ha despertado en mi mente un sentimiento de profunda gratitud por el ardor de su fe y su testimonio”.

La Audiencia se ha desarrollado en un clima de alegría, de escucha atenta y emocionada a Benedicto XVI, visiblemente cansado, pero muy solícito a la explosión de cantos y cariño de las miles de personas que asistían a la misma.

Durante el discurso, pronunciado en italiano, y luego resumido en otras lenguas, un monitor indicaba al Santo Padre los grupos de peregrinos que habían asistido a la Audiencia. En italiano, el monseñor-monitor presentó al Papa a los asistentes a los Capítulos Generales de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y de la Adoración Perpetua. Los Superiores Generales se pusieron de pie en ese momento. Minutos después, el propio Papa saludó en italiano a la Congregación.

Tras el canto del Pater noster y la bendición papal, obispos y otros asistentes sentados en la primera fila, accedieron a saludar al Santo Padre. Javier y Emperatriz se acercaron a Benedicto XVI. El Superior General, en italiano, indicó a Benedicto XVI que estaban allí los hermanos y hermanas de los Capítulos Generales de la Congregación. Luego, le presentó a Emperatriz: “Es la nueva Superiora General, de Ecuador”. El Papa felicitó a Emperatriz por su elección y a Javier por su reelección. Benedicto XVI ha asegurado a nuestros Superiores Generales sus oraciones “para que la Congregación continúe su servicio a la Iglesia”. Los Superiores Generales le han asegurado su oración por él y por su ministerio. El Papa les ha mirado con atención, les ha escuchado y cogido las manos. Luego, les ha entregado un rosario a cada uno.

Mientras los Superiores Generales saludaban a Benedicto XVI, la comitiva SS.CC. ha entonado el “Gratias Infinitas”. Ha sido un momento muy especial, que agradecemos de corazón a Alfred Bell ss.cc., nuestro Postulador General, que lo ha organizado todo con gran atención y detalle.

Avatar
Fernando Cordero ss.cc.


Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies