Celebración del Triduo Pascual 2022 Aurelio Cayón ss.cc.

Hemos terminado el camino cuaresmal y entrado en la Semana Santa y nos disponemos a celebrar el Triduo Pascual, los días santos en los que conmemoramos la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, el Salvador.

Jesús es el Salvador, que no buscó salvarse a sí mismo, sino que, incluso cuando estaba sufriendo la injusta condena de la cruz que le llevó a la muerte, buscaba la salvación de los demás. No piensa en su sufrimiento, sino que intercede ante Dios Padre por quienes se lo están provocando: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc 23, 34). Como ha señalado el Papa Francisco en la homilía del Domingo de Ramos de este mismo año, frente a la mentalidad del yo, que busca salvarse a sí mismo, se opone la mentalidad de Dios, que es de la que participa Jesús, la mentalidad del amor y el perdón, que busca la salvación de todos. Dios quiere la salvación de todos sus hijos, y Jesús, amando hasta el extremo, procura la salvación para todos sus hermanos. Jesús es el Salvador que, al morir en la cruz, acompaña a los que sufren, se identifica con ellos, les ofrece su misericordia y comparte con ellos su destino. “Hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lc 23, 43), le dice al malhechor que muere a su lado y le ha pedido que se acuerde de él.

En estos días se nos invita a vivir cada una de las celebraciones del Triduo Pascual, fijándonos en Jesús e identificándonos con él, acogiendo agradecidos su misericordia, su amor y su perdón, y participando de su entrega y su muerte como camino cierto de vida y resurrección. El Papa nos invitaba el año pasado a pasar de la admiración al asombro al contemplar a Jesús en la Semana Santa. “Admirar a Jesús no es suficiente. Es necesario seguir su camino, dejarse cuestionar por él, pasar de la admiración al asombro” (Papa Francisco, Homilía del Domingo de Ramos, 28 de marzo de 2021).

Al celebrar la entrega, muerte y resurrección del Señor, recordamos a los que sufren la guerra en Ucrania y en tantas partes del mundo, a las víctimas de todo tipo de violencia, a los que siguen padeciendo por la Covid-19 y sus consecuencias sanitarias, económicas y sociales, a todos los niños, jóvenes, adultos o ancianos que sufren por causa de la injusticia, el pecado o el desamor. El Dios que se nos muestra en Jesús no ha permanecido indiferente ante ellos y celebrar la Pascua cristiana nos acerca a nuestros hermanos que sufren.

El amor que llevó a Jesús a entregar su vida en la cruz, fue acogido por el Padre, que lo resucitó. Ese mismo itinerario pascual, hasta alcanzar la resurrección, es el que todos estamos invitados a recorrer a lo largo de nuestra vida y a celebrar en estos días.

Desde la Provincia Ibérica de los Sagrados Corazones, os deseamos una buena celebración del Triduo Pascual.

Compártelo
Sagrados Corazones
Sagrados Corazones
noticias@sscc.es


Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información / Personalizar cookies
Privacidad