«Basta que tengas fe»

Reflexión de Miguel Díaz ss.cc. al evangelio del XIII Domingo del Tiempo Ordinario.

Dos frases clave de Jesús iluminan el sentido del evangelio de hoy. A la mujer cuyas hemorragias no se detenían: “tu fe te ha curado”. Y al angustiado Jairo, ante la muerte de su hija: “No temas, basta que tengas fe”.

Más allá de los dos casos concretos del relato, las palabras de Jesús quieren ser buena noticia de esperanza para todos los que pasan o pasamos por situaciones de enfermedad y para quienes enfrentan la realidad dolorosa y dura de la muerte.

Pero, ¿cómo entender las palabras de Jesús, cuando con tanta frecuencia los enfermos no curan y mueren? Jesús quiere dar un sentido humano y cristiano a la enfermedad y a la misma muerte.

De Jesús sale una fuerza curativa: el que cree en El recibe la capacidad de enfrentar la enfermedad como parte de la vida; no ve en ella ni castigo de Dios ni abandono de Dios. Dios ama la vida. Se trata del proceso natural de todo organismo vivo. En Jesús, Buen Samaritano, Dios se acerca y acompaña a todo el que sufre en el cuerpo o en el corazón, dándole serenidad y paz. “Tu fe te ha curado”: a todo creyente, la fe en Jesús le abre un horizonte de vida también en medio de la enfermedad. En este sentido, Jesús es curación para todos.

Y ante la muerte, Jesús nos dice: “Basta que tengas fe”. Nosotros creemos en un Dios que quiere y ama la vida ya en este mundo; por eso hemos de luchar contra la muerte y contra todos los signos de muerte para que triunfen la vida y los signos de vida. Esta fue la razón de vivir de Jesús y la razón de vivir de sus discípulos.

Cuando Jesús muere, pone su vida en manos del Dios de la Vida y Dios no le defrauda: le acoge, y vive entre nosotros.

En el momento de la muerte, también nosotros pondremos nuestra vida en manos de Dios, y Dios hará realidad los mejores sueños de nuestro corazón creyente: sueños de amor, de bondad, de paz; sueños de reconciliación y de fraternidad universal por los que, siguiendo a Jesús, también nosotros trabajamos en el día a día de nuestra vida aquí en la tierra.

“Yo soy la resurrección y la vida. Quien cree en mí, aunque muera, vivirá; y quien

vive y cree en mí no morirá nunca. ¿Lo crees? Jn 11,25

Avatar
Redacción


Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies