Oración vocacional

Dios, Padre Nuestro,
fuente de la vida y de todo bien,
mira a tu familia de los Sagrados Corazones,
reunida en el nombre de Jesús,
preocupada por acompañar la vocación
de los que Tú mismo llamas por su nombre,
para anunciar que reinas en favor
de los débiles y pequeños.

Haz que reconozcamos
tu presencia en el Espíritu,
que nos recrea, transforma y dinamiza.
No permitas, Señor, que en esta misión,
que iniciaron nuestros Fundadores,
el Buen Padre y la Buena Madre,
nos venza el cansancio o cedamos al desaliento,
antes bien, mejora nuestra capacidad
de entrega servicial,
a ejemplo del bienaventurado Damián de Molokai.

Abre el corazón de los jóvenes
para que descubran su lugar
en el mundo y en la Iglesia,
siguiendo así las huellas del Maestro.

Te lo pedimos con María, Virgen de la Paz,
nuestra compañera de camino.
Amén.