Oración a la Virgen del Colegio

¡Oh! Hermosísima Virgen María,
gloria de los cielos y reina de los hombres
en el misterio de tu Purísima Concepción:
Recibe, entre el incienso y los aromas de mil plegarias,
la oración fervorosa del colegio donde aprendo a amarte.
Sé, ¡oh! Madre mía
aurora siempre hermosa
de los limpios horizontes de mi corazón de niño.
Que tu hermosura
llene de luz mis ojos,
de la miel de tu nombre mis labios,
mi corazón, de la flor de tu cariño.
Pon aliento de santidad en mi pecho,
sé faro de mis luchas,
en el mar de mis años de juventud,
y no permitas
que, pobre y derrotado bajel,
olvide nunca el puerto de tu Corazón de Madre.
Hoy te consagro, Virgen Inmaculada,
mi corazón de niño,
mis ilusiones de joven,
mi vida de mañana,
para que Tú seas siempre la Reina de mi alma,
desde el amanecer,
hasta el ocaso de mi existencia.
Que en este camino:
tu mano me lleve,
tu luz me guíe
tu corazón me sostenga
¡Oh Inmaculada Virgen María! Así sea.