Oración a Jesús, el Ungido

Palabra de Dios, pronunciada con el Amor del Espíritu.
Jesús, hijo de María, nacido del Espíritu Santo.
Mesías, ungido con la fuerza del Espíritu de Dios.
Maestro, enviado por el Espíritu Defensor a vendar los corazones.

Más que Jonás, tus palabras son espada penetrante.
Más que Salomón, tu sabiduría cautiva a los humildes, confunde a los poderosos.
Mi Señor, resucitado con la fuerza, la unción y el amor del Espíritu
que viene del Padre,
que ha sido derramado en nuestros corazones,
que renueva la Creación cada mañana,
que nos encamina al futuro esperado e inevitable,
que nos hace Templos, Profetas, Sacerdotes y Reyes, Cuerpo y Comunión,
que invade ese Pan que contemplamos y que eres Tú, Señor mío Resucitado.

Alabado sea el Padre de la Promesa,
alabado sea el Espíritu que da Cumplimiento,
alabado seas en esta aurora sin Sol que nos ha tocado vivir.
Amanece ya, inunda nuestros ojos con la claridad de tu presencia.
Te amaremos ahí, Amor entreabierto, en este Pan,
imagen de lo que seremos cuando todo llegue a tu descanso.