Museo :: Tallas de la Virgen María



Virgen con Niño

Procedencia: Comprada en Cantabria en 1986 para la comunidad de la Calle Joaquín Lorenzo de Madrid

Descripción: Talla en madera policromada (azul, rojo, dorado y carnación). 37 cms. La Virgen está de pie apoyada sobre el pie izquierdo y adelantada la rodilla derecha. Sostiene al Niño con ambas manos y éste la mira y acaricia. La composición es dinámica: destacando la verticalidad de la Virgen, la línea diagonal del Niño con el movimiento de sus brazos y piernas y los pliegues del manto. Viste amplio manto que cae en pliegues y luce una amplia cabellera. El niño sostiene en su mano izquierda ¿la bola del mundo, una manzana?



Virgen sedente con niño sobre sus rodillas.

Descripción: Talla en marfil. 20 cms. Por el tratamiento de los pliegues, por la sonrisa que se adivina en la Virgen y por no aparecer atributos regios, podemos datarla de un románico en transición al gótico, siglo XIII. En esta composición domina claramente la verticalidad, impuesta por el marfil. La Virgen, sedente y en actitud hierática, sostiene sobre su rodilla izquierda y sujetándole con ambas manos, al Niño que está de pie. La virgen no ciñe corona ni el Niño adopta una actitud regia. Destaca el tratamiento detallado de los pliegues del manto.

Significado iconológico: A la Virgen suele se la representa únicamente, como Madre de Dios (Theotokos). Es casi una excusa para presentar a Jesús pues ambas personas apenas mantienen comunicación. María sirve de trono y el Niño está de pie sobre ella. Se representa a Jesús en su naturaleza divina, no es un Niño dependiente de su Madre sino que, con aspecto de un hombre pequeño, es Dios.



Inmaculada Concepción

Procedencia: De la comunidad de Miranda. Fue una donación, en vida, de doña Milagros Sabando, viuda y usufructuaria de la herencia de su esposo Jaime de Santiago. Este señor dejó como heredera de todos sus bienes a la Congregación en Miranda. Bienes: su casa con todas sus pertenencias y 203 fincas en el entorno de Miranda.

Descripción: Talla en madera policromada. 46 cms. Siglos XVI-XVII.La talla descansa sobre una nube a modo de peana de la que sale por ambos lados la luna creciente; completado con la cabeza alada de un ángel. La parte posterior está sin policromar y se aprecia que es de una sola pieza y de una madera recia y muy pesada. En la composición domina la verticalidad a penas rota por el ampuloso pliegue del manto, labrado con profundos pliegues y recogido sobre el brazo izquierdo. En la túnica, más sencilla, dominan las líneas verticales. La expresión general es de un cierto hieratismo, como para ser contemplada en un plano superior al espectador. La boca pequeña y cerrada, la nariz rectilínea y la mirada ausente orientada al cielo. Los cabellos, ondulados, caen en cascada sobre los hombros y el pecho. La policromía es rica en colores, pero bastante deteriorada.