Museo :: Estilográficas"

Dejo la estilográfica sobre la mesa,
que repose:
“engendro artístico
de aberraciones e ideas”

Dejo la diestra, que descanse,
mi corazón:
“manojo seco de sangre seca,
vanamente esparcida en éste
o aquél renglón”.

Dejo sobre ellas mi alma,
que vigile:
“centinela austera
que reclama ante un nimio signo
su conciencia”.

Lo dejo todo sobre la mesa
- ¡no los toques, no sea que se confundan!-
Pluma, corazón, alma y conciencia.

Letras Libres. Pío Espejo