Museo :: Cáliz Buen Padre

Datos históricos:

“En el verano de 1804, el obispo Mons. de Chabot y el Padre Coudrin fueron a París para defenderse allí en contra de algunos reproches e intrigas procedentes de algunos miembros del clero de la diócesis (Mende). Las negociaciones no progresaron demasiado bien. Pero el padre Coudrin no gastó su tiempo en la ociosidad. Sobre todo en la parroquia de San Roque se muestra el fervor de su actividad apostólica en el púlpito y el confesionario. Especialmente famoso se convirtió en su sermón sobre el tema: "Tú eres Pedro y sobre esta piedra ...", que él dio en ocasión de la visita del Papa Pío VII a San Roque el 30 de diciembre de 1804. El Santo Padre había venido a Francia para la coronación de Napoleón como emperador de Francia”. (La vida del Padre José María Coudrin, por Julius Knichel sscc)

Pío VII partió de Roma el 2 de noviembre, dejando a Consalvi a la cabeza del gobierno de la Santa Sede. El domingo 2 de diciembre, primero de Adviento, se llevó a cabo en la catedral de Notre-Dame una ceremonia que rememoraba fastos de la Antigüedad. Napoléon dejó finalmente marchar a Pío VII, que emprendió su regreso a Roma el 4 de abril de 1805. (Alberto Royo Mejía)

El Padre Coudrin es en estos momentos uno de los predicadores más famosos de París. El mismo dice a este respecto:”La misión de Sam Roque sigue bien, sin acertar yo a comprender el bien que se hace. Se conoce que quiere el Señor para el bien de su obra, que yo sea un hombre importante, ya que estando en París, el centro de la Francia eclesiástica, todos hablan de mis sermones”. Hablaron tanto y a tal punto llegó la fama del predicador de San Roque, que cuando se trató de encargar el sermón de la coronación del emperador, todos pensaron en el Padre Coudrin. ( Vida del Rvmo Padre José María Coudrin,pág 191, Ignacio de la Cruz Baños.

El día 29 de diciembre de 1804, en una nota al padre Isidoro David, escribe el Buen Padre. “Adiós, amigo, tiemblo al tener que subir mañana al púlpito, ante diez mil almas quizá, en presencia del Soberano Pontífice.” Nota. El domingo 30 de diciembre, Pío VII es recibido en la parroquia de San Roque. Durante la misa que celebra, el Padre Coudrin está muy cerca del Papa. Cuando éste abandona la iglesia para tomar un refrigerio y recibir en audiencia a algunos privilegiados, el P. Coudrin sube al pulpito. La muchedumbre está prendada de sus palabras hasta que el papa sale de la sacristía. El predicador entona entonces el Te Deum y tiene el consuelo de ver pasar al Papa baja el púlpito (Correspondence P. Coudrin, 1804-187, tomo 2, pág. 215. Roma, 1995).

“Hizo un sermón tan hermoso que los senadores, los embajadores, en fin grandes y pequeños, todos estaban entusiasmados. Mucho exclamaban: Nunca había oído un sermón así, estoy encantado de haber escuchado éste.…. Confieso que el timbre de su voz, los gestos, todo respondía a la bondad del discurso. Se supo posteriormente que este sermón causó un bien infinito y que todo París hablaba del mismo” ( Le Père Coudrin, Antoine Lestra, tomo 2, pág.247)

Relata refero

Este es el cáliz que, según la tradición, regalaron al Buen Padre con ocasión de tales eventos. Se trajo a la comunidad de Miranda de Ebro con ocasión de la primera fundación en España. Ha permanecido siempre en Miranda hasta que se ha traído al museo.