Noticias

La piedad



01 de Marzo de 2017
Redacción desde San Lorenzo de El Escorial
(0) Comentarios

Columna "Todo corazón" de este mes de marzo, de la mano de Enrique Losada Adame ss.cc.


Al dolor humano hay que acercarse con reverencia. Forma parte de esos misterios de la vida que se dan en tierra sagrada y que uno no puede pisotear de forma inocente. Ahora bien, muchas veces el dolor se escapa en el grito y reconozco que no me gustan los gritos pues creo que son producto del miedo o de la ira, que suelen ir unidos de la mano. La palabra, expresión de la idea y del sentimiento, nos permite a los humanos comunicarnos debidamente. El miedo y la ira nos sepultan en el silencio o nos traicionan en el grito, pero en definitiva nos quitan la palabra.

Parece que no es fácil prescindir de los gritos ni de la ira en la sociedad que nos toca vivir. En las famosas tertulias, el que levanta la voz airadamente es el que se lleva la atención y el tiempo en lo que debería ser un ejercicio de comunicación entre personas que comparten o discrepan opiniones sobre la actualidad. Hay un sentimiento muy extendido: la crispación que se manifiesta ante sucesos, acontecimientos, noticias...

Este fenómeno es lo suficientemente complejo como para que no podamos explicarlo por un solo factor. Me voy a permitir apuntar a uno de ellos acudiendo a un maestro, Ortega y Gasset, que decía: “el hombre piadoso contrae, cuando niega, la obligación de construir una nueva afirmación, se entiende al menos de intentarla”. Es importante tener en cuenta que el adjetivo piadoso, utilizado por Ortega, tiene poco que ver con el uso que hoy en día se da a esta palabra. El filósofo se refiere a la pie- dad tal como se entendía clásicamente entre los romanos de la República. La pietas latina era la virtud que caracterizaba al buen ciudadano que asumía su responsabilidad en la res publica.

Creo que un elemento que habría que tener en cuenta en el análisis de la crispación es la impiedad con la que enfrentamos la convivencia. Todos somos responsables de la cosa pública y todos estamos llamados a construir una sociedad más sana, especialmente en el ámbito de las relaciones humanas. Muchas veces nos tenemos que preguntar qué aportamos cada uno para construir una nueva afirmación o al menos para intentarlo.

 
Comentarios
 
Déjanos tu opinión:

Nombre:
   

Dirección de E-mail:
   

Comentario:

 
 


Reload Image

Código:

 
   
 
Compartir

  • Print this article!
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • Technorati
  • TwitThis
  • Netvibes
  • MySpace
  • LinkedIn
  • Turn this article into a PDF!
  • E-mail this story to a friend!