Noticias

Jesús, en el corazón de la vida



16 de Enero de 2016
Redacción
(0) Comentarios

Comentario al segundo domingo del tiempo ordinario, de la mano de Miguel Díaz Sada ss.cc.


Jesús se revela como “Dios-con-nosotros” en Belén; con nosotros recorrerá los caminos de la vida y de la historia. Jesús se manifiesta a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, representados en los que “buscan al Señor” -los reyes magos-, no importa su procedencia o su situación religiosa; para todos Jesús es estrella de Dios.

Jesús se manifiesta en el Jordán como Hijo y Siervo de Dios, lleno del Espíritu que le empuja a anunciar el Año de Gracia del Señor, hecho visible en signos misericordia y de ternura para todo el que sufre en el cuerpo o en el corazón.

Hoy Jesús se nos manifiesta participando en un banquete de bodas. Conocía la Escrituras: “la alegría que encuentra el marido con su esposa la encontrará el Señor contigo”. La alegría no es ajena a Dios ni al mensaje de Jesús. Más todavía, Jesús está en el corazón de la vida y del amor: su proyecto es transformar el agua en vino, la vida en amor.

Juan dice que es el primer signo que realiza Jesús; en él manifiesta su gloria y crece la fe de los discípulos. Un signo, una señal que no se queda en la materialidad del agua y del vino. Son otros los cambios y las transformaciones que Jesús busca.

Jesús toca nuestra vida, y nuestras tinajas vacías se llenan de fecundidad. Toca nuestra vida, y nuestra vaciedad se llena de sentido y nuestra agua insípida en vino sabroso. Toca nuestra vida familiar y la transforma en hogar de amor.

Jesús se nos revela en su primer signo como amigo de la vida. “Haced lo que Él os diga”, dice María. Que todo lo que os diga apoyará la vida y alumbrará el amor.

¿Qué nos dice Jesús hoy, ante el sufrimiento de millones de familias que, como la suya, buscan con sus hijos refugio y ayuda? Jesús, rostro de la misericordia del Padre, nos dice: da de comer al hambriento y de beber al sediento, acoge al extranjero y viste al desnudo... Sólo la ternura y la misericordia efectivas serán capaces de transformar el agua en vino, las alambradas en puertas santas, abiertas a la casa común, donde todos -de cualquier raza, pueblo o religión- podamos sentirnos y ser en verdad hermanos.

 
Comentarios
 
Déjanos tu opinión:

Nombre:
   

Dirección de E-mail:
   

Comentario:

 
 


Reload Image

Código:

 
   
 
Compartir

  • Print this article!
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • Technorati
  • TwitThis
  • Netvibes
  • MySpace
  • LinkedIn
  • Turn this article into a PDF!
  • E-mail this story to a friend!