Noticias

Asunción de María



15 de Agosto de 2015
Redacción
(0) Comentarios

Comentario a la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, de la mano de Miguel Díaz Sada ss.cc.


Recuerdo de las letanías de la Parroquia de los SS.CC. de Sevilla. Foto: Rafael Núñez Ollero

la fiesta del triunfo de María y anticipo del triunfo de los discípulos de Jesús. La vida de María no terminó en el silencio del sepulcro. María murió, durmiéndose en los brazos del Dios de la Vida. Fiesta de la “Dormición”, denominaban los primeros cristianos a la fiesta de la “Asunción de María a los Cielos”.

Esta fiesta es un canto a la esperanza. Alguien de nuestra misma condición humana, María, que murió como nosotros moriremos, vive para siempre. La muerte en María no habla de final sino de comienzo, no proclama la victoria de los poderes del mal y del abismo sino del triunfo de la vida y del Dios de la Vida. Las mejores intuiciones del corazón humano se prolongan para siempre en el mundo de Dios del que María participa.

María, Madre de Jesús y Madre nuestra, nos indica el camino que lleva a la Vida plena y definitiva, camino que nosotros queremos seguir.
María, mujer oyente, creyente, orante y madre.

Oyó y escuchó la voz de Dios en su corazón: fue sensible a las inspiraciones de Dios en las palabras del ángel, en la necesidad de ayuda de su prima Isabel, en la emergencia de los novios de Caná. María siempre oyente, atenta a Dios y a quienes la necesitan.

María siempre respondió Si: a Dios, a Isabel, a todos. Creyó en Dios y se fió de El en todos los momentos de su vida, también en los difíciles. Hágase en mí lo que me pides... Inmediatamente se puso en camino.

Creyente y orante. Conservaba todo en su corazón. Su vida entera y la dura y difícil vida de su hijo Jesús alimentaban el diálogo personal y confiado con Dios.

Creyente, orante y Madre: dio vida y nos dio la Vida en su hijo Jesús. Bendición de Dios fue María Madre para todos nosotros y bendición de Dios fue el fruto de sus entrañas, Jesús. Madre, junto a su hijo, hasta la cruz.
Una vida así, ¿puede terminar en la muerte? Alguien que cree y confía incondicionalmente en el Dios de la Vida, Creador y Padre, ¿puede ni siquiera imaginarse que el mundo que ha brotado de sus manos creadoras pueda estar abocado a la nada?

Por Jesús, el hijo de María, “todos volveremos a la vida”. Dios ha hecho maravillas en María, y las hará en todos nosotros.

Proclama mi alma la grandeza de Señor.

 
Comentarios
 
Déjanos tu opinión:

Nombre:
   

Dirección de E-mail:
   

Comentario:

 
 


Reload Image

Código:

 
   
 
Compartir

  • Print this article!
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • Technorati
  • TwitThis
  • Netvibes
  • MySpace
  • LinkedIn
  • Turn this article into a PDF!
  • E-mail this story to a friend!