Noticias

San Pablo con su párroco del Cielo



19 de Marzo de 2014
Fernando Cordero Morales ss.cc.
(1) Comentarios

Una hora antes de la misa en memoria de nuestro hermano Ramón Mera García ss.cc., en la Parroquia de San Pablo, de Jerez, el martes 18 de marzo, a las 19.30 h., muchas personas rodeaban ya la periferia del templo parroquial. La gente de las barriadas estaban allí, con la familia de Ramón, once sacerdotes –cuatro diocesanos, un jesuita y seis de los SS.CC.-, religiosas –SS.CC., dominicas del Santísimo Sacramento y de Santa Catalina de Siena, las Hijas de la Caridad… y seguro que otras también-, los equipos de Nuestra Señora a los que acompañaba Ramón, los miembros de la comunidad parroquial y un numeroso grupo de seminaristas. Los seminaristas expresaban que él había sido muy especial para ellos, más que un profesor.


(Fotos de Manuel Jesús Becerra)

El obispo José Mazuelos presidía la eucaristía por el que ha sido párroco durante los últimos años de San Pablo. Antonio Oviedo, Adolfo Sastre y el párroco actual, Damiano Tonegutti rodeaban al Pastor diocesano. Las lecturas y los cantos, cantos con sabor a Parroquia de San Pablo, con la voz de la hermana Pilar Bartolomé OP, nos iban haciendo entrar en el misterio de la muerte y de la resurrección. El obispo de Jerez ha resaltado el celo pastoral del padre Ramón sobre todo por los más excluidos y víctimas del paro. Luego, ha dejado que fuera el propio Ramón, perteneciente ya a la Iglesia celeste, el que continuara hablando como párroco a la comunidad. Para eso se ha servido de las últimas palabras de despedida de nuestro hermano a su querida parroquia, el sábado, 19 de octubre del pasado año, cuando pedía que se rezara por él: “No tanto para que me ponga mejor, sino que no pierda la fe, la oración y el ánimo”. Dio gracias a Dios por la parroquia porque le permitía irse tranquilo sabiendo que era una comunidad seria “sin pamplinas” y no había divisiones entre los distintos grupos. Sencillamente dijo: “Y si hubiera desajustes, pues hablad con los curas y entre vosotros y… ajustadlos”.

El momento de la presentación de ofrendas fue muy especial. Ahí los protagonistas fueron niños que estuvieron muy cerca de Ramón. Ellos acercaron al obispo una estola, la Palabra de Dios, un cuadro con los SS.CC., junto con el pan y el vino. Se notaba el esmero y lo cuidada que estaba la celebración, que ayudó a todos a rezar. El obispo lo repitió, pero ciertamente es verdad: la Iglesia terrestre y la celeste estaban más unidas esa tarde en San Pablo.

En la comunión se percibía que había más gente fuera de la iglesia que dentro, pues las filas para la comunión se prolongaron por varios minutos. “Es la prueba de la cantidad de gente que hay aquí”, comentaba admirado uno de los concelebrantes.

Y la acción de gracias muy hermosa. Intervino en primer lugar Francisco José Galafate, miembro activo de la parroquia y perteneciente a una comunidad de adultos que animaba Ramón, también coordinador de Juego de Niños. Él es uno de los niños del barrio que ha crecido con la Parroquia. Destacó con unas palabras muy hermosas lo que era una semana en la vida de Ramón: los desvelos de la noche de los lunes, después de atender por la tarde a tantas personas que venían pidiendo ayuda a Cáritas. Una Cáritas que puede responder a tantos desafíos gracias al compromiso de los “Amigos de San Pablo”. Subrayó también su delicadeza, escucha así como su conocida capacidad lectora. Con todo lo que hemos escuchado estos días, tan bueno sobre Ramón, habló de un sacerdote que le marcó para siempre, el Padre Jandilla, del que Ramón escribió una columna con motivo de su aniversario en “Diario de Cádiz”, y de la preocupación por su madre. Terminó hablando de él como “caballero de la fe”.

Después, Adolfo Sastre, superior de la comunidad ss.cc., dio unas sentidas gracias a todos los presentes, al obispo Mazuelos, a los sacerdotes, religiosos y religiosas, a todos los feligreses, de San Pablo y de San Andrés, a los antiguos alumnos y a profesores y antiguos compañeros del Colegio Rodríguez de Valcárcel donde estudió Ramón en Cádiz, que también han acudido a esta eucaristía, así como a la concejala de Bienestar Social.

Esta tarde San Telmo se ha echado a la calle por “su párroco que intercede por vosotros en el Cielo”, como ha indicado el obispo. Con la oración del Ave María, esa oración que aprendemos tan de pequeños, esa oración que tanto rezó Ramón finaliza la eucaristía. A mí se me vino en ese momento a la memoria Antonia, la madre de Ramón y aquello tan bonito que le dijo Enrique Losada en la misa del entierro en Vejer: “agárrate a María”. María sabe, en su corazón traspasado por el dolor lo que es la perdida de un hijo. Ahora tú también, Ramón, intercede por tu madre. Por tus hermanos, los de sangre y Congregación. Por tantos amigos y antiguos alumnos. Y por tu gente, sobre todo, esta bendita comunidad y habitantes de los barrios en torno a San Telmo, en Jerez, que hoy han hecho memoria de alguien bueno: la vida de un sacerdote según el Corazón de Dios.

     
 
Comentarios
 
1  |  Juanmi Real  | 11-09-2014

Ramón sabía hacerse querer. Lo conocí en Jerez y le debo mucho. Me ayudó en mi vocación de religioso. Conocerlo a él y a vosotros fue un regalo para mí. Lo tengo presente cada día. Un saludo a ti, Fernando, y a las comunidades de Jerez y Sevilla que son las que conozco personalmente. Un abrazo.

 
1
Déjanos tu opinión:

Nombre:
   

Dirección de E-mail:
   

Comentario:

 
 


Reload Image

Código:

 
   
 
Compartir

  • Print this article!
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • Technorati
  • TwitThis
  • Netvibes
  • MySpace
  • LinkedIn
  • Turn this article into a PDF!
  • E-mail this story to a friend!